El inversor es el componente de la instalación eléctrica que más discusiones genera en las áreas de autocaravanas, y casi siempre por el mismo motivo: alguien compró uno de 3000 W convencido de que así podría enchufar cualquier cosa, y a la semana descubrió que su batería no daba para hervir agua. Elegir un inversor para camper no va de potencia máxima, va de cuánta energía puede entregar tu banco de baterías en unos pocos minutos. Vamos a ponerlo en números.

Infografía en blanco y negro con el esquema de conexión de un inversor 12V a 230V en camper y tabla de consumos
Esquema de conexión y consumo real de cada aparato traducido a amperios de 12 V.

Qué hace realmente un inversor de corriente en la camper

Un inversor toma los 12 V de corriente continua de tu batería y los convierte en 230 V de corriente alterna a 50 Hz, los mismos que tienes en casa. Nada más, y nada menos. No genera energía: la transforma, y en el proceso pierde entre un 8 % y un 15 % por el camino en forma de calor.

La primera decisión es el tipo de onda. Onda modificada es más barata y sirve para resistencias tontas (una bombilla incandescente, un calentador). Onda pura (senoidal pura) reproduce la forma de la red eléctrica y es la única opción sensata si vas a enchufar portátiles, cargadores de cámara, cargadores de batería de herramienta, un CPAP o cualquier aparato con motor o electrónica. La diferencia de precio ya no justifica el ahorro: en 2026 un onda pura decente de 1000 W está en un rango razonable, y un onda modificada te puede costar un portátil.

Yo tardé dos veranos en dar el paso, y lo que me convenció no fue un fallo espectacular sino algo mucho más tonto: un zumbido en el cargador del portátil que acabó comiéndose el transformador.

Cuánta potencia necesitas de verdad en un inversor para camper

Aquí está el error clásico. La pregunta correcta no es «¿cuántos vatios aguanta el inversor?» sino «¿cuántos amperios puede sacar mi batería sin protestar?».

La conversión es directa: divide los vatios del aparato entre 12 (el voltaje) y luego entre 0,88 (el rendimiento típico del inversor). Un aparato de 1000 W en el enchufe pide unos 95 A a la batería. Una LiFePO4 de 100 Ah con un BMS de descarga de 100 A lo aguanta, pero está trabajando al límite. Un secador de 1800 W pide 170 A: el BMS corta y punto.

Con eso en la mano, la regla que uso al planificar instalaciones:

  • 300–500 W: portátil, cámaras, drones, un proyector pequeño. Suficiente para el 80 % de la gente.
  • 1000–1200 W: añade batidora, cafetera express de cápsulas y cargadores de herramienta. Necesita al menos 100 Ah de litio y cable de 35 mm².
  • 2000 W o más: solo tiene sentido con 200 Ah reales de litio y una instalación pensada para ello. Si tu batería es de plomo, olvídalo.

Y una advertencia sobre la potencia de pico: los fabricantes anuncian picos del doble de la potencia nominal, pero duran segundos. Sirven para el arranque de un motor, no para funcionar de forma continua.

El consumo en vacío: el ladrón silencioso

Este es el dato que casi nadie mira en la ficha técnica y que más autonomía se lleva. Un inversor encendido sin nada enchufado consume igualmente. Los inversores Phoenix de Victron declaran cifras de reposo de un solo dígito en vatios según el modelo; en un 12/1200 el fabricante habla de unos 8 W y las medidas reales de usuarios lo sitúan en 11-12 W. Parece ridículo hasta que lo multiplicas por 24 horas: 240 Wh al día, unos 20 Ah, la quinta parte de una batería de 100 Ah tirada a la basura sin haber enchufado nada.

Dos soluciones, y conviene aplicar las dos: un interruptor accesible para apagarlo cuando no lo uses, y activar el modo ECO si el equipo lo tiene (se queda dormido y despierta al detectar una carga por encima de un umbral, típicamente 15 W). Ojo: el modo ECO no detecta bien cargas muy pequeñas, así que un cargador de móvil puede no despertarlo.

Cableado y protecciones: donde no se puede improvisar

El tramo de 12 V entre batería e inversor es el punto crítico de toda la instalación. Circulan corrientes de decenas o cientos de amperios, y una sección insuficiente significa caída de tensión, calor y, en el peor caso, fuego.

Para 1000-1200 W a 12 V se manejan secciones de 35 a 50 mm² con tiradas cortas (menos de 1,5 m por polo), y un fusible MEGA o ANL a menos de 30 cm del borne positivo de la batería, dimensionado por encima del consumo máximo pero por debajo de lo que aguanta el cable. Si quieres los cálculos completos, los desglosamos en la guía de sección de cable y fusibles en 12 V. Las tablas oficiales de intensidad admisible están en la Guía Técnica BT-19 del Ministerio de Industria, y aunque el REBT no se aplica tal cual a un vehículo, es la referencia sensata para no inventar.

En el lado de 230 V, lo mínimo razonable: cable de 2,5 mm², bases con toma de tierra y un pequeño diferencial de 30 mA. Y nunca, bajo ningún concepto, conectes la salida del inversor a la misma línea que la toma de red exterior sin un conmutador que impida que ambas coincidan.

Cómo encaja el inversor en el resto de tu instalación

Un inversor no vive solo. Si vas a usarlo a diario necesitas un banco capaz de darle corriente y una fuente de recarga que reponga lo gastado. Ahí es donde entran la batería de litio LiFePO4, que soporta descargas altas sin hundirse de tensión, y el dimensionado solar. Antes de comprar el inversor, te recomiendo pasar por el cálculo real de placa solar y batería: es el orden correcto, porque el inversor se elige en función del banco, no al revés.

Y si notas que la tensión se desploma cada vez que arranca algo, antes de culpar al inversor conviene descartar problemas en el banco con nuestra guía de diagnóstico de averías de batería.

Checklist rápido antes de comprar

  • ¿Onda pura? Sí, sin excepciones si hay electrónica de por medio.
  • ¿Cuál es el aparato más exigente que vas a enchufar, en vatios reales medidos?
  • ¿Tu BMS soporta esos amperios de descarga continua?
  • ¿Consumo en vacío declarado, y tiene modo ECO e interruptor remoto?
  • ¿Tienes sitio para 35-50 mm² de cable en un tramo corto y ventilado?
  • ¿Fusible dimensionado y montado a menos de 30 cm del positivo?

La pregunta para los comentarios: ¿qué es lo primero que enchufaste al inversor cuando lo instalaste, y sigues usándolo un año después? En nuestra experiencia, la cafetera aguanta y el microondas acaba desmontado. Cuéntanos de qué lado estás.

6 respuestas a «Inversor de corriente para camper: qué potencia necesitas de verdad (y el error que arruina tu autonomía)»

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  4. […] aparato de 230 V, calcula primero cuánta placa solar y cuánta batería necesitas de verdad y mira qué potencia de inversor te hace falta, porque una placa de inducción es el aparato que peor se lleva con una instalación […]

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  5. […] calcula antes los números: cuánta placa solar y cuánta batería necesitas de verdad y qué potencia de inversor te hace falta. Para el circuito de agua que alimenta esa manguera, tienes el análisis de la bomba de presión […]

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  6. […] se calcula el consumo, qué es el aislamiento galvánico— tienes la guía completa en nuestro artículo de referencia sobre inversores; este texto la complementa con cinco modelos reales y […]

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